Archivo de la categoría: Cultura científica

Dos posibilidades para un final (1ª Parte): el monstruo exterior

“The end of everything that stands, the end”
“The end”
The Doors 

El Fin

Hoy me apetecía empezar por el final, los minutos musicales, ya que la entrada de hoy va sobre finales, como el título de la canción de The Doors que abre la película, o peliculón, “Apocalypse now” (Francis Ford Coppola, 1979). Y si tal película empezaba con la canción “The end” no hay que ser una mente preclara para deducir que no será una comedia romántica ni tampoco lo será la entrada de hoy.

Hará cosa de un mes leí en la revista AstronomíA un artículo de Eduardo García titulado “Supernovas y GRB cercanos a la Tierra”, a la mañana siguiente, en la ducha, barruntaba acerca de la posibilidad de que de un día para el otro pasáramos de estar encantados de ser humanos a quedar diezmados por un cataclismo estelar y entrar en la lista de animales en vías de extinción. Esto daba para una buena entrada del blog, pensé, pero faltaba algo, un poco más de dramatismo para hablar del (posible) findelmundo. Y encontré lo que faltaba, recordé otro artículo, de la revista National Geographic, titulado “Bajo el suelo de Yellowstone”, que leí hará cosa de un par de años, en donde Joel Achenbach escribía sobre el Parque Nacional Yellowstone (EEUU) y su gigantesco… bien, tranquilidad, no adelantemos acontecimientos!

Ya tenía entrada para hablar del (posible) findelmundo!

Monstruos

Acabo de leer el artículo y apago la luz de la mesilla. Estoy solo en casa. Todo está oscuro. No veo ni la palma de mi mano a un centímetro de mis ojos. Un crujido en el comedor me inquieta. Oigo algo indeterminado arrastrándose en el piso de arriba, o es en el techo de mi habitación?!?!. Mis ojos se acostumbran a la oscuridad y veo una figura monstruosa en los pies de la cama! Me sobresalto un segundo (eterno!!), falsa alarma, es la ropa encima de la silla que ha tomado una forma grotesca y terrorífica. De noche todos los gatos son pardos. No tengo edad para asustarme de los monstruos que viven debajo de mi cama, porque no viven debajo de las camas…

Un monstruo: una "cabezaraña" en "The Thing" (John Carpenter, 1982)

…los monstruos están ahí fuera.

Como Eta Carinae. Madurando poco a poco, amenazadoramente, sin prisa, sin pausa, tranquilamente… esperando su hora… nuestra hora.

Eta Carinae y los rayos mortíferos

En abril de 1843 a la estrella más brillante del cielo nocturno, Sirio, le salió competencia. Una estrella apenas perceptible a simple vista empezó a aumentar su brillo hasta llegar a la magnitud -0,8 (la de Sirio es -1,47 y la del Sol -26,8 por tanto, a menor magnitud mayor brillo). Eta Carinae había entrado a escena desde una distancia de unos 7.500 años luz de la Tierra, Sirio está “sólo” a 8,6 años luz. Realmente le dio por brillar! Luego poco a poco fue disminuyendo su brillo hasta su actual magnitud +4,47.

Eta Carinae es un monstruo: es entre 100 y 150 veces más masiva que el Sol y brilla cinco millones de veces más que nuestra estrella. Es también una estrella muy joven, unos tres millones de años (nuestro Sol tiene 4.500 millones de años), y al ser tan joven, tan grande y brillar muchísimo morirá joven, es una estrella, tal como las llamo yo, jamesdeanianavivirá deprisa, morirá joven y dejará un bonito cadáver. Y qué cadáver, un agujero negro tras una cataclísmica explosión! Cuando se le acabe el combustible que quemar explotará en una formidable hipernova, más intensa que una supernova, y será un espectáculo colosal de ver, a no ser que estés muy cerca de ella ya que entonces será la última cosa que veas.

Eta Carinae en su nebulosa, producto de la eyección de 1843, fotografiada por el telescopio Hubble

Y con la Tierra qué pasaría si Eta Carinae explotara mañana? Estamos a unos 7.500 años luz de ella, suficientemente lejos? O pavorosamente cerca?

Pavorosamente cerca 

Cómo me gusta ponerme apocalíptico! Pues bien, cuando una formidable estrella con una masa de veinte a treinta veces la masa del Sol explota en una supernova y forma un agujero negro emite dos intensos chorros de rayos gamma en direcciones opuestas.

Porrayosgammanomevienenada! Los rayos gamma son la fracción más energética del espectro lumínico, más que los peligrosos (y útiles) rayos X. Y qué pasaría si un colosal chorro de rayos gamma proveniente de una recién explosionada Eta Carinae impactara en la Tierra? Nada bueno, os lo aseguro. Los rayos gamma son suficientemente energéticos como para romper las muy abundantes moléculas de O2 y N2 presentes en nuestra atmósfera que facilitaría la formación de otras moléculas como el NO y el NO2 que son raras en nuestra atmósfera. Tanto el monóxido de nitrógeno (NO) como el dióxido de nitrógeno (NO2)son altamente peligrosas por tres motivos:

  1. El NO2 reacciona con el ion hidroxilo (OH), proveniente del vapor de agua presente en la atmósfera, para formar el peligroso ácido nítrico que precipitaría en forma de lluvia ácida a escala diluvio-universal.
  2. El incremento del NO2 provocaría también un oscurecimiento de la atmósfera, ya que absorbe muy bien la luz visible, con el consecuente descenso de temperaturas.
  3. Por último, y quizá el efecto más importante, tanto el NO como el NO2 son catalizadores de la destrucción del ozono (O3). Y sin nuestra querida capa protectora de ozono, todo organismo expuesto a los rayos ultravioleta que nos llegan del Sol sufriría alteraciones en sus proteínas y ADN. Toda la biota terrestre se vería afectado de una manera catastrófica. Cabe recordar que la capa de ozono nos protege de los rayos ultravioleta malos que nos llegan desde nuestra estrella.

Pero qué pasa con la distancia que nos separa de Eta Carinae, unos 7.500 años luz?  Se considera que a unos 9.700 años luz el efecto de los rayos gamma ya sería perjudicial para la biosfera terrestre. Y a unos 6.500 años luz el efecto sería catastrófico ya que se cree que podría aniquilar la mitad de la capa de ozono.

Restos de la supernova del año 1006 fotografiada por el telescopio Chandra.

Han ocurrido explosiones de supernova cercanos a la Tierra en el pasado? Sí. Es muy probable que la extinción del Pérmico-Triásico, ocurrida hace unos 250 millones de años, fuera provocada, en parte, por la explosión de una supernova cercana a la Tierra. En esta extinción masiva, conocida también como Gran Mortandad, glups, no quedó títere con cabeza, el 96% de las especies marinas desapareció así como el 70% de vertebrados terrestres. Aunque se desconoce la causa de tan soberbia hecatombe es probable que entraran en juego varios factores como el impacto de un asteroide gigantesco, vulcanismo extremo e incluso, tal y como he dicho, una estrella gigantesca explotara cerca de la Tierra.

Un Lycaenops, reptil mamiferoide, liquidado en la Gran Mortandad.

Pero hay más, en la segunda gran extinción, la del Ordovícico-Silúrico, hay varios factores que coinciden con los efectos que provocaría una ducha de rayos gamma proveniente de alguna estrella muy masiva y cabreada.

Pero que no cunda el pánico, después de meteros el miedo en el cuerpo, os lo quito. Se sabe que cuando una estrella muy masiva explota y se forma un agujero negro, los dos chorros de rayos gamma que emite siguen la dirección del eje polar de la estrella madre. Para tranquilizaros os digo que Eta Carinae no apunta ominosamente hacia la Tierra sino que su eje polar está desviado unos 57º ! Parece que de éstas nos salvaremos!

Eso sí, lo que daría yo por estar en primera fila y ver el espectáculo de su explosión que podría ocurrir pasado mañana, dentro de veinte, cien mil o un millón de años. Nadie lo sabe.

En la próxima entrega del findelmundo hablaremos de otro monstruo, El Monstruo Yacente de Yellowstone.

Referencias:

1 – Artículo de la revista AstronomíA (número 147): “Explosiones de supernovas y de rayos gamma cercanas a la Tierra”, de Eduardo García Llama.

2 – Artículo “Could a supernova explosion nearby Earth have caused a mass extinction?”, de John Ellis y David N. Schramm, CERN.

Nota biológica: como biólogo de formación no puedo dejar de escribir esta nota. En la primera foto, la de la cabezaraña, he bautizado al monstruo así ya que quedaba bien empalmar la última a de “cabeza” con la primera a de “araña”, pero para alguien con un mínimo de formación en biología, como es mi caso, se habrá dado cuenta de que la cabezaraña se desplaza gracias a tres pares de patas articuladas típicas de los insectos (una araña no es un insecto!). Pero claro, cabezainsecto no queda tan bien! Eso sí, tanto insectos como arañas pertenecen al filo de los artrópodos y bien pudiera haber puesto cabezartrópodo. Esto sería lo correcto pero qué queréis que os diga, las arañas aterrorizan a mucha gente y si la uno a “cabeza” para dar lugar a una cabezaraña, miel sobre ojuelas!

Los justos

Con un poco de retraso ya que quería publicar esta entrada a finales de 2011, perezoso que es uno, os dejo un vídeo hecho por un servidor de ustedes con las mejores imágenes astronómicas del año propasado, música de Mozart (fragmento del concierto para piano nº 23 en La mayor K.488) y un poema de Jorge-Luis Borges. Más por menos no se puede dar!

LOS JUSTOS

Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Jorge-Luis Borges

¡Todo a estribor!

Se acaba 2011 y como es lógico empieza 2012, no sé si desearos feliz 2012 o ya directamente felicitaros 2013 porque a este año no lo salva ni el Séptimo de Caballería ni los Rohirrim en la batalla de los campos de Pelennor.

Pero como soy persona educada en colegio de pago: FELIZ 2012!

Y como dice el refrán, “año nuevo blog nuevo”. Que no cunda el pánico, no voy a dejar de daros la vara con las diferentes bestezuelas que pueblan el cosmos sino que voy a ampliar horizontes. 

Y porqué? Pues porque me apetece hablar de otras cosas: de volcanes, como el Nyiragongo o el Erebus o el Erta Ale, y también de supervolcanes, de batiscafos y abismos, del mar de los Sargazos, de cachalotes, calamares gigantes y calamares colosales, de xenofioforos, del lago Vostok, de la cara norte del Eiger y del majestuoso Cerro Torre, y paro ya que me animo.

El lago de lava en el volcán Erta Ale (Etiopía). Foto de Tom Pfeiffer.

Avisados quedáis que luego no aceptaré reclamaciones!

Para los minutos musicales una estupenda versión de la famosa aria “Nessun dorma” (“Que nadie duerma”) de la ópera de Puccini “Turandot” por parte del grupo catalán Inspira. Pues eso, que nadie se duerma este 2012 atentos todos a que no nos den más por el saco la casta política que nos manda!

PD: Y sí, el título de la entrada de hoy va con segundas…

Un punto azul pálido

Carl Sagan era una persona sabia y sensata y como tal, decía cosas sabias y sensatas. Una lástima que se nos fuera con sólo 62 años. El pasado 8 de noviembre hubiera cumplido 77 años.

Carl Sagan (1934-1996)

Desde su libro “Pale Blue Dot: A Vison of the Human Future in Space” nos dejó uno de sus más conocidos, y gloriosos, escritos. En unas pocas líneas nos colocó a los humanos en nuestro sitio, sin despeinarse y con sabias y sensatas palabras inspirado por esta magnífica foto de la sonda Voyager I:

La Tierra vista desde 6.000 millones de kilómetros, ese puntito azul pálido en el centro de la línea más clara de la derecha.

Sagan escribió:

“Desde este lejano punto de vista, la Tierra no parece tener ningún interés en especial. Pero para nosotros es diferente. Mirad de nuevo a este punto. Está aquí. Es nuestro hogar. Somos nosotros. En él, todo lo que amas, todo lo que sabes, todo de lo que has oído hablar, cada ser humano que fue, vivió su vida. La suma de nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada padre y madre, cada niño lleno de esperanza, cada inventor y explorador, cada profesor de moralidad, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió allí, en una mota de polvo colgada de un rayo de Sol.
La Tierra es un minúsculo escenario en medio de una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertidos por todos esos generales y emperadores que, en la gloria y el triunfo, pudieron convertirse en momentáneos amos de una fracción de este punto. Piensa en las infinitas crueldades cometidas por los habitantes de una esquina de este punto sobre los apenas distinguibles habitantes de otra esquina, qué frecuentes sus desencuentros, qué ansiosos por matarse entre ellos, qué intensos sus odios.
Nuestras opiniones, nuestra supuesta importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo son desafiadas por este punto de pálida luz. Nuestro planeta es una solitaria mota en la envolvente e infinita oscuridad cósmica. En la oscuridad, en toda la inmensidad, no hay ni un atisbo de que ninguna ayuda venga de alguna parte para salvarnos de nosotros mismos.
La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún sitio, al menos en un futuro cercano, al cual nuestra especie pueda emigrar. Visitar, sí. Asentarnos, todavía no. Nos guste o no, la Tierra es donde interpretamos nuestra función.
Se dice de la astronomía que es una humilde actividad que forja el carácter. No hay mejor demostración del estúpido engreimiento humano que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Creo que esto subraya nuestra responsabilidad para tratarnos mejor los unos a los otros y preservar y querer este pálido punto azul, el único hogar que hemos conocido.”

Solo añadir una cosa, este vídeo del texto anterior leído por el mismo Carl Sagan:

Nota: la traducción es mía. Se ha hecho lo que se ha podido!

Los Intrusos (y V): cometas, brujas, pilares, lunas y cruces

Hoy finalizamos ya el repaso a los intrusos de la “Noche Estrellada” de Van Gogh. Y para finalizar un cajón de sastre donde cabe de todo, dos cometas, una nebulosa de reflexión, una zona concreta de una nebulosa de emisión, una luna eclipsada y una lente gravitacional. Casi nada!

Un poco de todo para finalizar

Dos cometas

El final del siglo XX fue una gran época para observar cometas (muy brillantes) en el cielo. En 1996 el cometa Yakutake y en 1997 el Hale-Bopp surcaron los cielos en su órbita alrededor del Sol. El primero fue descubierto por el astrónomo aficionado japonés Yuji Hyakutake un 30 de enero de 1996, mientras que el segundo fue co-descubierto por dos astrónomos amateurs estadounidenses, Alan Hale y Thomas Bopp. Los cometas no son más que gigantescas bolas de hielo sucio que de vez en cuando se lanzan a la aventura en el Sistema Solar interior desde su destierro en el cinturón de Kuiper o la muy lejana nube de Oort. El cinturón de Kuiper se encuentra a una distancia de unas 50 Unidades Astronómicas (1 UA=distancia Sol-Tierra), mientras que la nube de Ooort se va hasta las 50.000 UA, para entendernos, si el Sol y la Tierra se encontraran a 1 centímetro de distancia el cinturón de Kuiper, con Plutón como su más conocido miembro, la encontraríamos a 50 centímetros, mientras que la nube de Oort estaría a medio kilómetro del Sol.

He aquí las fotos de los que probablemente hayan sido los más brillantes y espectaculares cometas del siglo XX.

Cometa Hyakutake. Foto: Zach Zubenel

Cometa Hale-Bopp. Foto: Jerry Lodriguss

Una bruja y su nebulosa

Sutilmente engarzada en la “Noche Estrellada” encontramos una nebulosa de reflexión, la Nebulosa de la Cabeza de Bruja. Este tipo de nebulosas reflejan la luz de las estrellas que tienen cerca, a diferencia de las de emisión, que emiten su propia luz. En este caso refleja la luz de Rigel, la sexta estrella (sin contar el Sol) más brillante del cielo, una supergigante azul con un diámetro 73 veces el del Sol. Salta a la vista el porqué de llamarla Cabeza de Bruja, en ella se intuye muy bien la nariz ganchuda, la boca abierta y la barbilla prominente típico de las brujas malas de los cuentos infantiles.

La nebulosa de la Cabeza de Bruja (IC 2118) y Rigel iluminándola. Foto: Telescopio Hubble.

Eclipse lunar

En el cuadro original de Van Gogh podemos observar una Luna en cuarto menguante. En “Los Intrusos” Robbie Warner, su autor, nos embosca detrás de la Luna otra Luna pero eclipsada. Eclipsada? Sí, sólo hay que fijarse y comparar con el original el tono rojizo que toma el trozo de Luna que no está cubierta por el cuarto menguante original. Si alguien ha visto un eclipse lunar habrá podido comprobar que la Luna no queda completamente negra y oscura (cosa que pasa en un eclipse solar), sino que queda en una penumbra rojiza, la Luna se ruboriza. Esto es debido a la refracción de los rayos del Sol al pasar por las capas altas de la atmósfera.

Eclipse de Luna total o la Luna ruborizada. Foto: Johannes Schedler.

Los Pilares de la Creación

A pesar del rimbombante nombre que le dieron (un buen nombre siempre vende más) los susodichos pilares no dejan de ser un paritorio estelar de los muchos que abundan en el espacio. Pero esta vez el nombre estaba a la altura de la foto, una espectacular panorámica de unos pilares de gas (hidrógeno) y polvo en el interior de los cuales se están cociendo nuevas estrellas. Situados en la conocida nebulosa del Águila (M16) es una de las más famosas fotos tomadas por el telescopio Hubble. Es muy probable que el Sol surgiera de una estructura parecida a estos Pilares de la Creación.

Los Pilares de la Creación. Foto: Telescopio Hubble.

La Cruz de Einstein

Para acabar nos tenemos que fijar en la punta del campanario del cuadro de Van Gogh donde podemos ver una especie de cruz, la Cruz de Einstein.

La Cruz de Einstein

Einstein en su Teoría de la Relatividad pronosticó que la luz al pasar cerca de una gran masa (una estrella o una galaxia, por ejemplo) se podía desviar debido al campo gravitatorio que generaba la gran masa. Uno de los efectos que generaba este desvío de la luz al pasar cerca de una enorme masa es lo que se conoce como lente gravitacional.

Y si alineamos perfectamente con la Tierra una galaxia y un lejano cuásar? Pues una lente gravitacional como la copa de un pino. La luz del cuásar al pasar por el centro de la galaxia (la gran masa) con la que está alineado, se “desdobla” en cuatro haces y al llegar a la Tierra vemos cuatro cuásares: la Cruz de Einstein!

Einstein dijo una vez que la música de Mozart “era tan pura, que parecía haber existido en el universo desde siempre, esperando a ser descubierta por su dueño”. No se hable más, Mozart para los habituales minutos musicales, hoy el Segundo Movimiento (Adagio) del Concierto para Clarinete y Orquesta en La Mayor KV 622. Dirige Claudio Abbado y Alessandro Carbonare al clarinete.

Los Intrusos (IV): remanentes de supernova

Las estrellas pueden morir de dos maneras, tranquilamente o explosivamente.

Todo depende del tamaño, el tamaño importa, aquí sí!

Tal y como expliqué en la primera entrega de “Los intrusos de la Noche Estrellada”, si eres una estrella modesta (como nuestro Sol) morirás plácidamente, irás hinchándote, te convertirás en una gigante roja, expulsarás finalmente tus capas exteriores formando una nebulosa planetaria y acabarás siendo una enana blanca.

Por contra, si eres una estrella con una gran masa tu final será apoteósico con una explosión colosal y un aumento de brillo que durará de días a meses: serás una supernova. Tu destino será convertirte en una estrella de neutrones, un púlsar o un agujero negro. Eso sí, a su alrededor se formará, como no, una estupenda nebulosa.

Y dónde se escondían los remanentes de supernova?

Remanentes de supernova

Remanente de la supernova 1987A:

La supernova SN1987A fue descubierta por Ian Shelton en el año 1987, de ahí su nombre, SN por supernova, 1987 por el año de su descubrimiento y la letra A por ser la primera supernova descubierta en ese año. Fue incluso posible verla a simple vista ya que llegó a una magnitud de +3 (las estrellas más débiles visibles a simple vista son de magnitud +6). Fue la primera supernova visible a simple vista desde la supernova de Kepler en el año 1604. La estrella que explotó no se encontraba en la Vía Láctea sino en una galaxia satélite de ésta, la Gran Nube de Magallanes visible solo en las noches del Hemisferio Sur. Desde el Norte no la pudimos ver. Lástima!

En la “Noche estrellada” hay dos fotos distintas de la estructura que formó la supernova en cuestión tomadas a diferente longitud de onda veinte años después de la explosión. Por desgracia sólo he podido encontrar una foto de las dos, aquí os la dejo:

Remanente de la supernova 1987A. Foto: Telescopio Hubble (NASA)

Nebulosa del Cangrejo (M1):

Aquí encontramos una vieja conocida ya que en la segunda entrega de “Los Intrusos” os hablé de ella, la nebulosa del Cangrejo. Entonces la clasifiqué como nebulosa de emisión, que lo es, pero esta nebulosa se creó a raíz de la explosión de una estrella (supernova) en el año 1054 dC, una no excluye a la otra.

M1 o la nebulosa del Cangrejo: remanente de supernova y nebulosa de emisión (Foto: Hubble)

Y hasta aquí la cuarta entrega, en la siguiente y última ya: cometas, lunas eclipsadas, pilares de la creación, nebulosas, brujas e incluso una cruz.

Los Intrusos (III): galaxias raras

En esta tercera entrega cambiamos de tercio y nos vamos a estructuras mucho más grandes, las galaxias. Las galaxias son enormes islas de estrellas, planetas, agujeros negros y demás bestiario, inmersas en el vasto océano cósmico.

De las que se infiltraron en la “Noche estrellada” solo una diríamos que es típica, que tiene forma de galaxia, vamos, una espiral de tomo y lomo!

El resto de galaxias infiltradas son un poco raras, extrañas o atípicas, que no bizarras. Inciso: últimamente se ha puesto de moda en internet usar el adjetivo “bizarro” como “raro”. Según el diccionario de la RAE bizarro significa valiente o generoso, lúcido, espléndido. Acudo por si las moscas al Diccionario Panhispánico de Dudas y me suelta lo siguiente:

bizarro -rra. En español significa ‘valiente, esforzado’: «Llega el capitán Andrés Cuevas, un bizarro combatiente al mando de un pelotón» (Matos Noche [Cuba 2002]); y ‘lucido, airoso’: «Vuestra juventud reverdecerá más bizarra y galana que nunca» (Luján Espejos [Esp. 1991]). Debe evitarse su empleo con el sentido de ‘raro o extravagante’, calco semántico censurable del francés o del inglés bizarre: «Es un nombre bizarro. No cuando se ha nacido en Sídney y se es australiana» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). Tampoco debe emplearse bizarría con el sentido de ‘rareza o extravagancia’. (La negrita es mía).

Queda claro? Pues a ver si lo aplicamos. Cierro inciso.

 Y donde estaban infiltradas las galaxias? Aquí:

Galaxias infiltradas

 Galaxia del Remolino o M51:

Galaxia del Remolino o M51. (Foto: Adam Block, Mt. Lemmon SkyCenter, U. Arizona)

Empecemos por la galaxia del Remolino, una típica galaxia espiral. Las formas que toman las galaxias se pueden dividir básicamente en tres: elípticas, espirales e irregulares, y dentro de cada categoría hay muchas subdivisiones, como las espirales barradas que es la forma que tiene nuestra Vía Láctea.

La  del Remolino se encuentra a unos “cercanos” 23 millones de años luz y se puede observar en sus brazos unos puntos rosados que es donde están naciendo nuevas estrellas. Fue descubierta un 13 de octubre de 1773 por Charles Messier (recordad que M51 significa el objeto 51 del catálogo de Charles Messier de objetos-parecidos-a-cometas-que-no-son-cometas).

Núcleo de la galaxia NGC 4261:

Núcleo de la galaxia NGC 4261. Foto: Telescopio Hubble

En esta fotografía del telescopio Hubble bien podría ser cualquier cosa pero, según explican en su web, corresponde a un disco gigantesco de gas y polvo que “alimenta” a un hipotético agujero negro ubicado en el centro de la galaxia NGC 4261.

Galaxia del Sombrero o M104:

Galaxia del Sombrero o M104. Foto: telescopio Spitzer

Descubierta en marzo de 1767 por Pierre Mecháin y más tarde en 1784 por William Herschel, las dos observaciones fueron relacionadas años más tarde por posteriores astrónomos y se llegó a la conclusión de que era la misma galaxia. Fue bautizada con la palabra sombrero por su parecido a un sombrero mexicano e incluso en inglés respetan la palabra en castellano. En esta foto tomada por el telescopio Spitzer en la banda del infrarrojo, invisible al ojo humano, se puede observar perfectamente su polvoriento anillo reluciendo en rojo y el centro galáctico, donde mora un leviatán de los agujeros negros con sus mil millones de masas solares.

Galaxia de la Rueda de Carro:

Galaxia de la Rueda de Carro. Foto: Telescopio Hubble

Esta extraña galaxia con forma de ostra con una perla, al ser descubierta por Fritz Zwicky en 1941, dijo que era una de las estructuras más complicadas esperando a ser explicada. No le faltaba razón. Pero como a todo cerdo le llega su San Martín, a toda galaxia rara le llega su explicación. Según la teoría más aceptada, doscientos millones de años atrás, una galaxia atravesó por el medio a otra provocando una onda de choque similar a cuando lanzamos una piedra contra la arena. Dicha onda se llevó por delante gas y polvo creando más tarde estrellas alrededor del centro, la llanta de la rueda, mientras el centro galáctico quedó indemne.

Galaxias Antennae (NGC 4038, NGC 4039):

Las galaxias Antennae en plena colisión. Foto: Telescopio Hubble

Si en la galaxia de la Rueda de Carro veíamos el producto del choque de dos galaxias, en esta pillamos in fraganti a dos galaxias en plena colisión. Esta espectacular estampa quizá se dará de aquí a unos cuantos millones de años en el futuro, cuando nuestra Vía Láctea choque con la Galaxia de Andrómeda. Por difícil que parezca es muy poco probable que cuando se dé la colisión ninguna estrella choque con otra, aunque haya muchas, las distancias entre ellas son enormes. Lo que seguro que pasará, como en las Antennae es que se deformen y dejen de ser galaxias elípticas.

Hasta aquí las galaxias escondidas en la “Noche estrellada”, en la próxima entrega nos damos un garbeo por los remanentes de supernova.